LA DICTADURA NECESITA TU ABSTENCIÓN

Así quiere el régimen que se vean los centros de votación el 15 de octubre próximo… El voto no es una solución mágica, exprés para salir de la dictadura roja, pero “no hacer nada” y entregarse, mucho menos. Los que promueven la abstención y se oponen a que las elecciones formen parte de una agenda amplia de lucha, aún no han explicado, con lujo de detalles y fuera de eufemismos y giros poéticos, cuál es el alcance de expresiones como “calle sin retorno” o “resistencia hasta el final”. El simple hecho de continuar viviendo en Venezuela ya es un acto de resistencia, que parece no tener final… (pero lo tendrá)

 

Desde el mismo día de la entrega del proyecto de votaciones (que no elección) para la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), ELLA no ocultó su alegría y complacencia con una propuesta hecha a la medida de una parcialidad política en el país. Como ya se ha escrito y debatido hasta el cansancio, la institución conformada por el oficialismo para “transformar el Estado” tiene una partida de nacimiento de “dudosa procedencia”.

Pero ELLA no reparó en esos detalles. Siempre efusiva cuando se trata de temas que favorecen a su partido y correligionarios, cada comparecencia ante los medios reafirmaba felicidad plena con un proceso “a imagen y semejanza” de la facción gobernante. Tanto era el jolgorio que la veíamos una y otra vez un mismo día, en cadenas, entrevistas, “ruedas de prensa” (más bien monólogos) a diestra y siniestra. La Constituyente tenía un resultado ya “cantado” de antemano, 100% amarrado al régimen, y esta obediente funcionaria debía ser parte de la celebración de “la causa” a la que pertenece.

En cada aparición pública, ambiente de fiesta. Amplia sonrisa por una tarea “bien hecha”. La encomienda estaba cumplida y sobraban motivos para exteriorizar ese éxito; como cuando el muchacho llega a casa con un 20 luego que la madre de forma majadera insistió e insistió en que estudiara hasta “quemarse las pestañas”.

Pero tras esa nota excelente y todas las felicitaciones, las cosas han cambiado de forma drástica y desde el 30 de julio ya no sabemos nada de ELLA… Silencio total. Solo recordamos ese rostro rebosante de orgullo revolucionario de los días de la Constituyente cuando los archivos mediáticos la colocan al aire como referencia para alguna noticia relacionada con el Ministerio de Elecciones que está a su cargo. No hay otra “fe de vida” burocrática. Las Regionales han provocado una mutación drástica. Se acabaron esas sonrisas y dejó de ser una imagen y voz recurrente en la televisión y la radio. Ya no sabemos nada de ELLA. Parece que no tiene nada que celebrar y no existe interés en evidenciar su alegría por un proceso donde de nuevo se expresará “la soberanía popular”, ese derecho del que ELLA dice ser salvaguarda, su razón de ser.

Su nuevo comportamiento, como en los comicios para la ANC, se inserta también en la línea de sus patronos. Esta vez no son elecciones groseramente entubadas. A pesar del proverbial ventajismo y todos los obstáculos que impone el Consejo Nacional Electoral (CNE), los comicios de gobernadores distan mucho de la pantomima del 30 de julio de 2017. El régimen no tiene nada seguro a modo de “prepago” y las encuestas ratifican, como ocurrió con las parlamentarias de 2015, un claro chance de “barrida” por parte de la oposición aglutinada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

Como antes, el “arma secreta” del Gobierno, desde que se quedó sin líder carismático y millardos de dólares para alimentar dádivas y clientelismo político, es incentivar la abstención. La dictadura roja necesita de la “no-participación” de la gente para tener un resultado medianamente “decente” o hasta imponerse con una o dos gobernaciones más que la MUD. La fotografía de los sondeos y la evidente amargura colectiva dicen que el rechazo se acentúa y las ganas de cobrar facturas con mucha rabia y frustración son inocultables.

Por eso ELLA no habla, no se deja ver.. No hay razón para llamar a votar con alegría y contagiar a la audiencia de las “ansias de más libertad y democracia”. Mejor es que se queden en sus casas y le faciliten la operación remate, pagada con dinero del Estado, a los exiguos batallones pesuvistas. No hay forma ni manera de revivir ese muerto, a menos que el monstruo del desencanto decida dormir en toda la jornada del domingo 15 de octubre, fecha que ELLA no se atrevió a anunciar dando la cara al país, sino que todos nos enteramos casi como un chisme que rodó por las redes sociales.

No está de más recordar que el tema del voto ha sido, durante la era chavista, un espinoso laberinto para la oposición. Aparte de naturales posturas encontradas y agendas individuales, se ha caído en contradicciones y el discurso dista poseer coherencia. Sin embargo un terco atajo abstencionista sería una vez más la opción del suicidio, ni siquiera la del kamikaze.

Los que criticaron a rabiar a la MUD cuando decidió ir a las Regionales aún no salen del campo del eufemismo y la poesía para explicar las presuntas alternativas. Debe haberlas, pero existe un supuesto sector adverso al régimen que solo contempla escenarios de lucha monotemático, sin pasearse por la idea de ataques desde varios frentes; simultáneos o no, se presentan como barajas disponibles. Me decían por allí: “No ir a votar porque me pueden robar el voto es como decir que no quiero vivir porque me pueden matar”. Hay una oportunidad dorada como lo fue el 6D de 2015.

Aplastar al Gobierno con elecciones abrió otro horizonte a la mayoría disidente. Antes el oficialismo tenía la coartada de su “origen democrático” porque ganaba elecciones… Ahora demuestra qué hace cuando las pierde. Muchos creen que de nada sirvió el triunfo en las Legislativas de hace dos años, pero al menos debe compensar que, no haberlo hecho, la avanzada totalitaria ya habría arrasado al país y quién sabe con qué repercusiones en el hemisferio.

Los logros de la oposición, aunque no todos vigorosos y acompañados a veces de equivocaciones de alto calibre, han sido un inmenso dique para evitar la definitiva desintegración del país. Si no se percibe así del todo y las ansias por un desenlace expedito invaden el desespero colectivo, es que no éramos conscientes de lo carcomidas que estaban las estructuras republicanas por el corrosivo virus de un experimento dictatorial de nuevo cuño.

Si son los candidatos de la dictadura los que tienen que recurrir al abuso de la utilización de los recursos públicos para hacer campaña, aparecer de forma ilegal en transmisiones de la Presidencia por radio y TV y tener todo el aparato del Estado a su servicio. ¿quién está contra las cuerdas entonces? El desespero se hace más palpable cuando varios de esos aspirantes borraron de sus campañas la imagen de Chávez y Maduro y “engavetaron” el incómodo color rojo-rojito. Ahora es mejor parecer “escuálido” ante una repulsión cercana a 80% de cualquier cosa que los asocie con el Ejecutivo nacional.

Las Regionales, como todas las opciones de las que ha echado mano la Venezuela demócrata desde 1999 para cambiar el pandemonio en el que caímos por un proyecto autoritario personalista no son magia, sino parte de una totalidad compleja y dura como todo proceso de transición hacia la libertad.

Nos vemos el 15-O con la mayor de las esperanzas…

Author: Juan Ernesto Páez-Pumar O.

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