Duelo en libertad

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El encierro de la libertad es algo que caracteriza a los humanos, somos la única especie que nos ponemos jaulas o techos mentales, queremos encerrarlo todo, dominarlos y vivir viendo a aves cantar entre barrotes y disfrutar de su melodía que posiblemente sea dramática o que estén acordándose de tu madre de forma melodiosa por la retención que le haces.

“El alma tiene ilusiones, como el pájaro alas. Eso es lo que la sostiene”. Víctor Hugo

Imagina por un momento que tú eres un ave, con la que tú más simpatices, tienes para escoger desde un colibrí, pasando por una tortolita, canario, paloma, periquito, halcón, águila, la que tú quieras. Volando y disfrutando de la libertad, puedes ser presa o depredador o puedes ser un escandaloso al mejor estilo de una guacamaya o en modo paciente y sabio como el búho, no importa, solo piensa y fúndete en sus plumas.

El ego controla, desea dominar las situaciones. El Ser es libertad, es apreciar cada cosa como es, sin buscar nada, simplemente es y listo.

El apego es parte del ego, generando un duelo interno al momento de perder eso que quieres retener. Eso pasa en todos los ámbitos, no solo lo material, las separaciones, de cualquier forma, causa un duelo, todos tenemos forma de mirar esa ausencia, pero ¿desde donde la estas observando? ¿Desde la culpa, el miedo, el ego o la libertad? ¿Desde tu creencia o desde tu ser?

Tema complicado, si, pero si aceptamos esto, te aseguro que las cosas seguirán pasando aunque que será más llevadero, más digerible…

Queremos controlarlo todo, nos volvemos ciegos en muchos casos y olvidamos que existen energías y/o vibraciones que influye en todos, en todo. El apego es duele, afecta tus emociones, solo cuando logras sentir todo desde el aprecio, la gratitud, todo vuelve a un cauce divino, aunque suene algo esotérico.

Vivir el duelo es natural, pero desde donde lo estás viviendo, desde lo que llamamos amor o desde el miedo a estar sólo.

Vaya duelo de las aves al enjaularlas, obligarlas a estar entre barrotes después de vivir en la abundancia del cielo con sus alas desplegadas, libremente, a solo piar entre rejas.

Podrás enjaular su cuerpo pero jamás su alma… Tu jaula es tu mente. Cambia tus pensamientos negativos y sal de tu encierro, vuela y deja el duelo en libertad.

Tomado del libro “SOMOS ANIMALES”

 

Daniel Alejandro Araiz Esquivel
Médico Veterinario.
Exp.Acupuntura y Moxibistión.
Msc en Medicina Biologica-Naturista.
PhD en Homeopatia
Coach Motivacional y Vibracional/Trainer internacional CRP .
Maestro Reiki
Redes sociales:   @DanielAraizE
Telf: +34-636051392

Author: Daniel Araíz

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